Este no es un libro para la satisfacción de apetencias personales ni regocijos de la vanidad y gloria. Es más bien un humilde y merecido tributo de amor a Bolondrón, ese pedacito de tierra al que le unen lazos inquebrantables al autor. Buscando y buscando por mucho tiempo, Victor Martínez encontró la respuesta en viejos papeles de archivos, en los muros de ladrillos y piedras del poblado, en las ruinas de sus vetustas fábricas de azúcar y en las tradiciones orales de los más viejos.
En esta obra se abordarán aspectos esenciales sobre su historia y su cotidianidad llena de enigmas y misterios, derivados de su antigüedad y sus gentes. Desde las comunidades aborígenes que lo poblaron y los restos que dejaron para la posteridad, en lo que después sería el Corral de Gonzalo, donde comienza a crecer su historia

